Antes de realizar la cirugía, el médico en un examen físico determina la posición de las cejas y de los párpados superiores, por lo general se hace con el paciente sentado o de pie para acentuar los efectos de la fuerza de gravedad. Igualmente él valora la actividad muscular a nivel frontal y palpebral. Una de las pruebas que se hace es la elevación manual de la cola de la ceja y se observa el párpado superior, si la piel persiste redundante se indica la necesidad de una blefaroplastia superior simultáneamente con la frontoplastia.
La técnica quirúrgica tradicional se hace a través de una incisión denominada coronal, que va en el cuero cabelludo detrás de la línea de implantación del pelo, por lo general a aproximadamente 5 cm y se extiende de un pabellón auricular al otro. A través de ella se corrigen las arrugas frontales y las de la región glabelar, y se levantan las cejas. Una vez realizado esto, el cuero cabelludo se lleva hacia atrás y se quita una porción del mismo para darle mayor tensión, como quién templa un mantel para quitarle las arrugas. |