La blefaroplástia es la cirugía estética de rejuvenecimiento facial que se practica con mayor frecuencia. Por lo general, se realiza en pacientes mayores de treinta y cinco años pero puede practicarse en personas que tengan veinte años en adelante. En éstos últimos existe algún antecedente de herencia familiar de párpados inferiores abotagados, que dan la apariencia de cansancio permanente. |
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Esta cirugía se realiza, de acuerdo con cada caso en particular, en los cuatro párpados o sólo en los inferiores y en un menor porcentaje en los párpados superiores solamente. Si bien es cierto que la mayoría de pacientes que se someten a una blefaroplastia lo hacen por motivos estéticos, los pacientes de mayor edad generalmente se la practican debido a la caída de la piel del párpado superior sobre las pestañas, que llega incluso a cubrir parte del campo visual, en éstos casos se trata de una cirugía funcional. |
Esta intervención es ambulatoria y se realiza bajo anestesia local o general. El tipo de anestesia se decide según las preferencias del paciente y del cirujano. Como primera medida se marcan el párpado superior y el inferior para orientar al cirujano en el momento de realizar la incisión. Los cortes son horizontales, van en el sentido de las arrugas y/o pliegues normales con el fin de que la cicatriz se disimule con ellas.
La blefaroplastia comprende la resección de una porción de piel del párpado superior y del músculo orbicular (la cantidad retirada depende de cada caso) y de las denominadas bolsas grasas. En el párpado inferior la resección de la piel no es una constante, pues hay situaciones en las que el cirujano considera que no se debe hacer, sobretodo en pacientes jóvenes en los que la patología más predominante son las bolsas grasas. En estas personas se realiza la resección de dichas bolsas a través de la conjuntiva (parte interna al párpado), por lo que la incisión se hace por “dentro” y no quedan cicatrices en la piel. |
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La hinchazón y los morados son normales después de esta cirugía, por lo que durante el postoperatorio se aconseja el reposo en posición semisentada para mejorar el drenaje del edema (hichazón) y el uso de hielo local durante las primeras 12 a 24 horas. Dependiendo del cirujano se formulan antibióticos profilácticos y analgésicos antinflamatorios.
El retiro de los puntos se hace entre el tercer y el quinto día. En general se recomienda no practicar deportes ni realizar actividades que impliquen el uso de la fuerza excesiva los primeros 15 días, algunos cirujanos lo sugieren hasta después del mes. |
Dentro de las complicaciones que se pueden presentar (aunque no son muy frecuentes) están: el sangrado postoperatorio, que es la más común y que es fácilmente prevenible y tratable. La quemosis, lesión de la conjuntiva que puede presentarse en el postoperatorio inmediato, ocasionada por la resequedad de la córnea, el cierre incompleto de los párpados, la inflamación de la conjuntiva o una reacción alérgica a algún medicamento local. Los hematomas y las equimosis (“morados”) se resuelven con el tiempo. La complicación más temida es la hemorragia retrobulbar, que es un sangrado en la parte posterior del globo ocular y que en algunos casos causa pérdida de la visión, su incidencia descrita en la literatura médica es de un 0.04%.
De forma tardía puede presentarse el denominado ectropión, que consiste en que el párpado (por lo general el inferior) se evierte y queda la conjuntiva expuesta. Esta complicación está relacionada en la mayoría de casos con una resección exagerada de piel o una cicatrización patológica, ya sea hipertrófica o queloide. |
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Para evitar estas complicaciones y otras, es muy importante una valoración oftalmológica adecuada antes de la cirugía, en la cual se evalúen la agudeza visual, los movimientos oculares, el parpadeo, la presencia de lagrimeo o por el contrario de resequedad, la existencia de ectropión (párpado evertido), masas o tumores de la piel en los párpados, y la simetría y el tamaño de las bolsas grasas. Las asimetrías se deben hacer notar antes de la cirugía, pues en algunas oportunidades el paciente le reclama por éstas a su médico después de la operación. Si la persona tiene miopía es muy posible que su globo ocular esté agrandado e igualmente esto ocurre si tiene problemas de hipertiroidismo. |
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